Conoce la historia de esta familia que se convirtió al catolicismo

Atlanta, 01 Jul. 19 (ACI Prensa).-

Familia DeVine. Cortesía: Familia DeVine

El cambio al catolicismo tuvo sus momentos difíciles, que incluyeron la pérdida de varios de los amigos protestantes de la familia que no estaban de acuerdo con algunas enseñanzas sociales de la Iglesia Católica.

Allison DeVine es una madre de familia que junto a su esposo Jason iniciaron su conversión al catolicismo tras no encontrar la verdad plena en la Iglesia protestante. Aquí su historia.

En el colegio donde estudiaba su pequeña hija, Allison conoció a una madre llamada también Allison, quien profesaba la fe católica. Ambas comenzaron a hablar porque sus hijas se habían convertido en compañeras de juegos, quienes tenían un carácter fuerte, lo que no hacía pensar que su amistad perduraría. Sin embargo, sí lo hizo.

“Fue uno de esos momentos que supimos que teníamos que ser amigas. Nuestras hijas intimidan a todos, pero se llevaban bien. Nos sorprendió que no se intimidaran mutuamente”, dijo DeVine a CNA, agencia en inglés del Grupo ACI.

Asimismo, contó que comenzaron a hablar y su amistad se hizo más profunda. “Nos encontramos teniendo más y más conversaciones que nos llevaban a hablar sobre la fe”, expresó.

Pronto el círculo creció para incluir a otras mujeres. Devine, madre de tres hijos, describe al pequeño grupo como “un católico, un protestante, un agnóstico y un mormón… suena como el escenario de una buena broma, pero tuvimos conversaciones muy profundas sobre lo que creíamos; nos respetamos completamente”.

A medida que Allison y su amiga católica se acercaban, sus conversaciones siempre parecían volver a la espiritualidad y la fe. De igual manera, se iban enfocando en las diferencias entre el protestantismo y el catolicismo.

“Un Halloween, todos estábamos en un grupo, truco o trato. Los niños corrían por ahí, volviéndose locos, y en medio de todo eso, mi amiga nos mira a mí y a mi esposo y dice: ‘Todos ustedes eventualmente se convertirán en católicos’”, comentó.

En ese momento, el protestantismo era el hogar de su familia. Alisson y su esposo eran líderes de pequeños grupos en su iglesia protestante, y ella había trabajado en estas iglesias durante la mayor parte de su carrera. “Mi esposo Jason y yo éramos como ‘lo que sea'”, recordó.

Su pequeño grupo se vino abajo, las cosas en su iglesia “simplemente no estaban bien”. “Lentamente, Dios comenzó a desarmar todo”, dijo.

De acuerdo con Alisson, comenzaron a buscar otra iglesia. “Lo que descubrimos durante la búsqueda fue que ninguna de las iglesias que visitábamos estaba basada en la verdad. Y ahí es donde empezó todo para mi esposo”, expresó.

El Año Nuevo sorprendió a la pareja de esposos buscando una iglesia para adorar. “Todas las iglesias se cerraron por el Día de Año Nuevo, lo cual fue desconcertante para nosotros. Fue el primer día del año, pero no pudimos encontrar un lugar para comenzar nuestro año en la adoración”, recordó.

Su frustración por las iglesias cerradas provocó una “reacción en cadena” en Jason, su esposo. “Comenzó a leer sobre cada denominación diferente, revisando cada denominación protestante”. “Estoy embarazada en este momento y, básicamente, solo le estaba pidiendo la información importante”, manifestó.

Allison notó que el embarazo en sí había sido otra semilla sembrada en la vida familiar que los llevó hacia el catolicismo. La pareja había utilizado los DIU, dispositivos intrauterinos de cobre para la anticoncepción, hasta que Allison descubrió que eran abortivos.

En consecuencia, se cambiaron a la planificación familiar natural y quedó embarazada durante lo que parecía un “tiempo imposible”, según sus gráficos. Incluso antes de su conversión, Dios llamaba a la pareja a confiar más profundamente en Él durante este inesperado embarazo.

Una noche, mientras Jason DeVine continuaba en su búsqueda de una iglesia, la despertó en la cama y le dijo “tengo que hablar con Allison (su amiga)”. “Yo estaba como, ‘Bien … puedes tener su número'”, le dijo a su esposo, y le respondió “creo que nos vamos a convertir en católicos”.

Para Jason DeVine se encendió un fuego. Comenzó a leer “todo lo que podía conseguir” sobre el catolicismo y durante esa semana la familia fue por primera vez a la Misa dominical. “Estábamos totalmente perdidos, no sabíamos cuándo pararnos o sentarnos. Y al final de la Misa, mi esposo miró y dijo: ‘Sí, creo que esto es’”, recordó Allison.

Ese día la parroquia anunció que comenzaría una serie de charlas sobre el catolicismo. “Volveremos esta noche”, le dijo su esposo.

“En se momento estaba agotada por el embarazo, casi lloré por su sugerencia, simplemente porque estaba tan cansada. Pero acepté regresar”, recordó.

“La primera noche de la misión parroquial respondió ‘casi todas mis preguntas’ sobre el catolicismo”, comentó. Sin embargo, decidieron regresar para una segunda sesión.

En un momento, Allison se levantó para sentirse más cómoda debido a su embarazo. “Un anciano de la parte de atrás de la iglesia me preguntó cuándo daría a luz. Le dije que aún me faltaban siete semanas, y él dijo ‘Oh, no, no es correcto, vas a tener ese bebé en cualquier momento'”, recordó.

De regreso en su lugar, ella compartió su predicción riéndose de eso con su esposo. Ella bromeó diciendo que “tal vez deberíamos confiar en su palabra ya que estamos en una iglesia católica, y parece que conocen a las embarazadas”.

Al final de esa segunda noche, Allison dijo que “todas sus preguntas fueron respondidas”. “Era como si ese pequeño sacerdote que vino a predicar en realidad estuviera hablando directamente a nuestra familia. Cada una de las preguntas. Todo con lo que estábamos luchando”, afirmó.

De todos modos no hubieran podido regresar para una tercera noche, porque Allison entró en labor de parto después de la reunión y su pequeño hijo nació la mañana siguiente, siete semanas antes, pero “perfectamente sano, desafiando toda lógica”.

Un sacerdote bendijo al recién nacido en el hospital esa noche. “Nos miramos y dijimos: ‘Bueno, supongo que ahora estamos en la Iglesia Católica'”, dijo la madre.

Es así que la familia comenzó a asistir a Misa con regularidad una vez que su hijo fue dado de alta del hospital. También se inscribieron en RICA (Ritos de Iniciación Cristiana para Adultos) e ingresaron formalmente a la Iglesia Católica en abril de 2019, durante la Pascua.

De igual manera, convertirse en católico en la actualidad no es un movimiento para los débiles de corazón. “Dios realmente ha provisto, porque ese grupo de cuatro mujeres permanece muy unido, y hay mucho respeto”, expresó.

Allison reconoció que si bien ella y Jason estaban al tanto de los escándalos en la Iglesia que rodeaban al excardenal Theodore McCarrick, y otras acusaciones graves de abuso contra prelados en varios niveles de la jerarquía, “no se sintieron desconcertados”.

“Cuando trabajas en la iglesia como lo hice yo, en varias denominaciones cristianas de toda mi vida, ya sabes todo lo que sucede a puerta cerrada”, dijo. “Nada nos sorprendió. Sin embargo, la diferencia es que estas otras iglesias no son lo suficientemente grandes, no están organizadas institucionalmente de la misma manera. Así que algunos de ellos pueden dar noticias durante unos cinco minutos, pero nada parece captar los titulares de la forma en que lo hacen los escándalos católicos”, agregó.

“En realidad, es asombroso para mí, porque Jesús dice ‘serás perseguido por mí’, y podemos ver que la Iglesia Católica está constantemente en las noticias, constantemente bajo el escrutinio de los medios de comunicación. Para nosotros fue realmente una señal de que esta era la verdadera Iglesia “, enfatizó.

De igual manera, expresó que “cada uno de nosotros somos pecadores, todos tenemos nuestros problemas. Él es el único de nosotros que es perfecto”.

La pareja de esposos eligió a Santa Gianna y San Simon the Zealot, respectivamente, como sus santos de confirmación. Allison se sintió muy cerca de Santa Gianna, como una madre que experimentó complicaciones en su primer embarazo.

La familia, inspirada por sus convicciones provida, ha fundado una organización sin fines de lucro para beneficiar a los no nacidos, llamada The Bespoke Foundation.

“No somos buenos para sentarnos frente a clínicas de aborto y hablar con las personas, pero podemos recaudar dinero. Así que empezamos una fundación para beneficiar a las clínicas de crisis de embarazo en el área metropolitana de Atlanta”, explicó.

Además, citó el rosario, la Eucaristía y la realidad de que “la Iglesia está en todas partes, siempre, en cualquier lugar que vayamos en el mundo”, como algunos de los mayores regalos al convertirse en católicos.

La amiga de Allison, la otra Allison, es ahora la madrina de uno de sus hijos. “Dios hizo que todos los detalles se resolvieran antes de tiempo. Realmente pensó en todo, realmente es increíble”.

Traducido y adaptado por Carla Marquina. Publicado originalmente en CNA.