Iglesia en Argentina pide a senadores ser consecuentes en debate sobre el aborto

BUENOS AIRES, 03 Jul. 18 (ACI Prensa).-
El área de Niñez y Adolescencia de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) expresó su “tristeza doliente” ante la aprobación de la ley del aborto en la Cámara de Diputados y pidió que en la segunda instancia de discusión los senadores sean “consecuentes”.

Mons. Ernesto Giobando, encargado de esta área de la CEA, sostuvo que “nadie puede festejar por el aborto”, y quienes lo hacen son inconscientes de lo que esto produce en el cuerpo y alma de la mujer, así como “en el corazón mismo de una sociedad”.

En su reflexión del 29 de junio, el obispo subrayó que “la ideología de género y el feminismo tienen un capítulo sobre el aborto que se impone con toda crudeza y agresividad”, pese a que “la inmensa mayoría de nuestros jóvenes y adolescentes están a favor de la vida.

“Ojalá que muchos jóvenes, especialmente chicas adolescentes, reflexionen sobre los supuestos que defienden a rajatabla, con pañuelos verdes y argumentos que responden más a una ideología que a una serena reflexión sobre la vida”, expresó.

El Prelado también hizo notar que en la marchas a favor del aborto hubo una “escasa o nula concurrencia de jóvenes pobres de nuestros asentamientos y barrios más humildes. Es que, conociendo el sentir de nuestros chicos y chicas más pobres, en ellos no se plantea el aborto como una lucha, sino como una desgracia”.

Respecto al debate en el Congreso, Mons. Giobando aseguró que “el engaño está en que, amparándose en la despenalización del mismo, lo que verdaderamente se quiere legalizar es el aborto, seguro y gratuito”.

Por lo tanto, “nadie puede estar indeciso ante el aborto: o estás a favor o estás en contra”.

“A estos honorables senadores les pedimos que sean consecuentes”, continuó el Obispo, “es la justicia que debe tener tapados los ojos y no inclinarse ante uno u otro platillo por prebendas, aprietes o sobornos. A nuestros legisladores se les pide ver”.

“Vean esa inmensa cantidad de niñas y adolescentes que podrán asistir a un centro de salud y recibir una contención adecuada o practicar un aborto. Vean a esos varones que sienten una responsabilidad y quedan de lado, a ellos nadie los protege”, señaló.

Mons. Giobando también llamó a ver “los casos extremos como las violaciones o los peligros de violencia extrema que corren las mujeres, y propongan políticas de asistencia y prevención, pero no legislen con más muerte”.

Finalmente, insistió el Prelado, “vean esos embriones que tienen una así llamada ‘malformación’ llevados adelante por madres y padres heroicos o que se podrían convertir en descartables, solamente porque son ‘discapacitados’. ¿Cabría para ellos otra legislación? ¿Son sólo estadísticas o conciencia de que toda vida vale? ¿Es el aborto la única salida?”.

Mons. Giobando abogó por una ley justa y protectora de ambas vidas, que acompañe la fragilidad y desamparo de la mujer con propuestas alternativas de contención y ayuda, “haciéndose cargo el Estado o instituciones privadas para que esa mujer tome conciencia, se deje ayudar y no recurra a una acción que luego traerá consecuencias a su salud integral”.

“Y, por otra parte, cuidar esa vida que se va gestando, ya que hay muchas familias que quieren hacerse cargo. El sistema de adopción se vería agilizado si padres tutores acompañaran a la mujer gestante, brindándole contención, afecto, ayuda. Se convertiría una historia trágica en una posible historia de esperanza y amor”, aconsejó el Obispo.

Lea la reflexión completa de Mons. Ernesto Giobando AQUÍ.