Obispos de Panamá: No renunciaremos a defender el matrimonio y la familia

Al concluir su 207° Asamblea Plenaria, los obispos de la Conferencia Episcopal Panameña (CEP), reiteraron que no renunciarán a defender el matrimonio y la familia, tras la opinión “consultiva” de la Corte Interamericana de Derechos Humanos que pretende imponer su agenda gay en América Latina.

“Con la opinión consultiva realizada a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) por Costa Rica, y las expresiones emanadas de autoridades de nuestro país, un sector minoritario pretende imponernos a una gran mayoría las uniones de personas del mismo sexo”, señalaron en un comunicado emitido tras la conclusión de su asamblea que se realizó del 5 al 8 de febrero.

Los obispos dijeron que quienes apoyan la agenda gay se escudan “en ‘seudo derechos’ que son impulsados por organismos internacionales promotores de la ideología de género, colocándose por encima de la soberanía de los Estados”.

Actuando de esta forma, denunciaron, se desconoce “nuestra Constitución Nacional” y se tergiversan “nuestras convicciones sobre el matrimonio y la familia, que se extraen del Derecho Natural, iluminado por la Palabra de Dios”.

El pasado 9 de enero la Corte Interamericana publicó su “opinión consultiva sobre identidad de género, y no discriminación a parejas del mismo sexo”, con la que responde a una serie de consultas realizadas por Costa Rica sobre temas de identidad de género y matrimonio homosexual.

Según este documento, el registro del cambio de sexo en documentos estatales “es un derecho protegido por la Convención Americana” de Derechos Humanos.

La Corte exige luego que se extiendan las figuras jurídicas existentes en el país “a las parejas compuestas por personas del mismo sexo –incluyendo el matrimonio”.

Según el organismo la Convención Americana “no protege un determinado modelo de familia” y asegura que “la definición misma de familia no es exclusiva de aquella integrada por parejas heterosexuales”.

La Corte alentó además a los países firmantes del Pacto de San José, adscritos a su jurisdicción, a “vencer dificultades institucionales para adecuar su legislación y extender el derecho de acceso a la institución matrimonial a las parejas del mismo sexo”.

Al respecto, los obispos panameños reiteraron que “afirmar que la defensa de los valores de la familia es discriminar o que por ello se es homofóbico es distorsionar la verdad”.

En el comunicado, los prelados resaltan que “la familia y el matrimonio se consagran en la constitución nacional, pero, además, anteceden a la religión, al Estado y a sus leyes, ‘imponiéndose’ a ellos, tal cual son, en virtud de su intrínseca fuerza y belleza”.

“No es una defensa que parte únicamente de la Iglesia sino de toda la sociedad preocupada por la deformación a la que quieren someterla”, subrayaron.

“Pretender acallar la voz de la Iglesia Católica es absurdo, porque tiene el derecho y el deber, como el resto de la sociedad, de hacerla sentir cuando ve amenazadas células fundamentales de la sociedad, como son el matrimonio y la familia”, expresaron.

Lucha contra la corrupción

Los obispos de Panamá también resaltaron la necesidad de luchar contra la corrupción, como ha señalado en diversas ocasiones el Papa Francisco, y recordaron que en el año 2002 hicieron un llamado a combatir esta lacra buscando la verdad y esclareciendo responsabilidades.

Para lograr la paz en el país, precisaron en el comunicado del 8 de febrero, es necesario que “la verdad sea conocida sobre la inocencia o culpabilidad de los imputados, y para que los afectados puedan ejercer su derecho al descargo y defensa, es necesario que, al concluir las investigaciones, las audiencias no sean aplazadas con el peligro de que prescriban los casos”.

“Solo de esta manera se permitirá ir cerrando y sanando las heridas, para llevar al país por los caminos de recuperar la confianza y la credibilidad en las instituciones de justicia”, añadieron.

Los obispos de la CEP indicaron también que “la Iglesia puede y debe aportar en la construcción de un mejor país, para recuperar el tejido social en el que la persona humana y el bien común sean la preocupación fundamental”.

En el comunicado, los prelados animaron a los fieles a sumarse a la Jornada de Oración y Ayuno, convocada por el Papa Francisco para el próximo 23 de febrero, para rezar por el fin de los conflictos en países como la República Democrática del Congo y Sudán del Sur.

En el texto, los obispos también agradecieron al Santo Padre por haber elegido a Panamá para la realización, en enero de 2019, de la Jornada Mundial de la Juventud “teniendo como modelo central a la Virgen María, quien siendo muy joven asumió el gran proyecto de Salvación de la humanidad, al llevar en su seno a Jesucristo”.

“Que Santa María la Antigua nos acompañe en este compromiso cristiano y ciudadano de aportar para un mejor Panamá, alentados por las palabras del Ángel Gabriel: ‘No temas María, porque has hallado gracia delante de Dios’”, concluyeron.

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— ACI Prensa (@aciprensa) 1 de febrero de 2018